miércoles, 30 de junio de 2010

sábado, 26 de junio de 2010

El Dharma de la Crisis Planetaria


¿Es tiempo para un Séptimo Concilio Budista?
por David R. Loy y John Stanley

La civilización se terminará si seguimos naufragando en esta competencia por el poder, la fama, el sexo y el liderazgo económicos.
Thich Nhat Hanh,
The Art of Power

Si continuamos abusando de la Tierra, del modo que lo estamos haciendo, no cabe duda de la amenaza de destrucción que pesa sobre nuestra civilización. El cambio necesario implica iluminación, despertar. El Buda logró el despertar individual. Ahora necesitamos iluminación colectiva para detener este curso de destrucción.

Estamos atravesando tiempos de grandes crisis, confrontados por el reto más grande que la humanidad haya tenido que enfrentar: las consecuencias ecológicas de nuestro karma colectivo. Los científicos han determinado, más allá de toda duda razonable, que las actividades humanas están desencadenando un desastre ambiental a escala planetaria. El calentamiento global, en particular, ocurre a una velocidad incluso mayor de la esperada.
Cada vez son más los científicos que, como Thich Nhat Hanh, creen que la supervivencia de la civilización humana, quizás la raza humana misma, está en jaque. Hemos llegado a un punto crítico en nuestra evolución, tanto biológica como social. ¿Qué rol ocupa el budismo en esta causa? ¿Pueden las tradiciones budistas ayudarnos a enfrentar este reto, saliendo victoriosos? Estas preguntas de carácter urgente no pueden ser evadidas por más tiempo.


Nuestro entorno físico está cambiando a una velocidad mayor que las transformaciones acontecidas en cientos de millones de años, a excepción de los particulares cataclismos que devastaron la vida sobre la Tierra.
Dr. Ken Caldeira,
Stanford University
No nos gusta pensar en esta crisis ecológica, así como tampoco nos gusta pensar en nuestra propia muerte. Tanto en un caso como en el otro, la reacción de la humanidad es la negación. Reprimimos lo que sabemos pasará, pero a un alto costo: perseguidos por un vago terror nos obsesionamos por la competencia, el poder, la fama, el sexo y las finanzas. Muchos psicólogos creen que la gente de las sociedades altamente industrializadas es físicamente disminuida, consecuencia de su alienación de la naturaleza y su incapacidad de sentir la belleza del mundo o responder a su propia angustia. La persuasiva influencia de la publicidad es efectiva prometiendo llenar este vacío. Pasamos nuestro tiempo comprando substitutos cómodos que no nos dejan nunca satisfechos, porque nunca, nunca, tendremos suficiente de lo que en realidad no deseamos tener.

Las predicciones científicas respecto de los cambios ambientales son complicadas de entender completamente para las personas corrientes; oímos de altas temperaturas y el aumento del nivel del mar, superpoblación, recursos escasos y la extinción de especies. Donde quiera que sea las actividades humanas están acelerando la destrucción de elementos clave para el ecosistema natural, del cual dependemos todos los seres vivientes. Estos desarrollos amenazadores son individualmente drásticos y sorprendentes en su conjunto. La población mundial se ha triplicado, solo en el siglo XX. La economía productiva global puede llegar a aumentar de cinco a diez veces, con las correspondientes cuotas de consumo extremo de energía, producción de dióxido de carbono y deforestación. Es difícil imaginar todas estas cosas pasando mientras vivimos y en el curso de la vida de nuestros hijos.


Tenemos que considerar las perspectivas globales del sufrimiento 
y de la degradación del medio ambiente más que cualquier otra cosa 
en la historia de la humanidad.
14º Dalai Lama,
Collected Statements on the Environment.

El escape de esta trampa de la atención requiere elecciones conscientes basadas en una mayor percepción de nuestra verdadera situación. Como dice la eco-filósofa y discípula budista Joanna Macy: "la negación de lo que está pasando es por si misma el mayor peligro a enfrentar". Desafortunadamente, nuestra tendencia colectiva a la negación ha sido reforzada y manipulada por poderosas fuerzas económicas y políticas, cuyas bien pagadas campañas publicitarias y relaciones públicas tuvieron éxito en confundir toda la cuestión del cambio climático.

En Junio del 2008, James Hansen, director del Instituto de la NASA para Estudios Espaciales 'Goddard' y uno de los climatólogos más respetados del mundo, convocó a que uno de los directores de una gran compañía de combustible fósil sea juzgado por crímenes contra la humanidad y la naturaleza. Veinte años antes Hansen había pronunciado un discurso pionero que advertía al congreso de los graves peligros del calentamiento global debido al uso de combustibles basados en el carbono. Desde entonces, la crisis del cambio climático ha empeorado. Las emisiones de gas carbónico, que ya son las más altas que nuestra especie haya experimentado, se han estado incrementando radicalmente y si siguen esta tendencia los niveles de CO2 se duplicarán hacia mitades de siglo. De acuerdo con Hansen es necesario tomar acciones radicales de inmediato si queremos superar este calentamiento desmedido.

Los hielos del Ártico ofrecen un ejemplo dramático de estos argumentos. Los efectos del calentamiento global están sucediendo más rápidamente en los polos. Por mucho más tiempo del que nuestra especie ha vivido en esta Tierra, el Ártico ha estado cubierto por una superficie de hielo tan grande como toda Australia. Ahora, debido al aumento de la temperatura del océano y del aire, este hielo se ha estado derritiendo rápidamente. En el 2007 un reporte del Panel Intergubernamental en cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change) (IPCC) dice que el Ártico podría estar libre de hielo marítimo estival tan pronto como en el 2100. Hoy, cabe la posibilidad de que desaparezca en cinco años. Sin el 'Efecto Albedo' el cual describe que los blancos hielos reflejan los rayos solares, el océano Ártico absorberá más radiación solar, calentando las masas de tierra costeras. El derretimiento del Glaciar Greenland, por si mismo, elevaría los niveles marinos del mundo siete metros.




‘El Ártico ha sido habitualmente citado como el canario de las minas de carbón, 
en lo que respecta al calentamiento climático, y ahora el canario... ha muerto.’
Dr. Jay Zwally, Especialista en glaciares,
NASA Dic. 2007

Otra área críticamente afectada es el altiplano tibetano. La cordillera montañosa que lo rodea es fuente de ríos que proveen agua aproximadamente a la mitad de la población mundial: el Ganges, el Indus, el Mekong, el Yangtze y los Ríos Amarillos, entre otros. Los glaciares montañosos mantienen los sistemas de esos ríos acumulando hielo en invierno y descongelándose lentamente en verano. De acuerdo el mismo informe de la IPCC (2007), de todas formas, “Los glaciares en los Himalayas están retrocediendo más rápido que en cualquier otra parte del mundo y la tendencia de desaparecer hacia el 2035, o aún antes, es muy alta si la Tierra se sigue calentando a esta velocidad."

Los efectos adversos en los bosques, debido a la superpoblación y el desarrollo de elementos químicos en la atmósfera, han devenido en lluvias irregulares y calentamiento global. Este ha causado cambios en el clima, incluso derritiendo los Hielos Eternos, afectando no solo a los seres humanos, sino a otras especies.


Los ancianos dicen que estas montañas estaban cubiertas de una gruesa capa de nieve cuando ellos eran jóvenes y que ahora se están volviendo más y más delgadas, lo que puede significar que se acaba el mundo. El efecto dañino en la atmósfera, provocado por las emisiones químicas en los países industrializados es una muy mala señal.
14º Dalai Lama,
Collected Statements on the Environment

Globalmente, los eventos climáticos extremos (huracanes y tifones, inundaciones, olas de calor y sequías) han cuadruplicado su frecuencia desde 1950 hasta hoy día. El ciclo hidrológico planetario se ha desestabilizado, provocando terribles inundaciones en algunos sitios y aumentando la desertificación en otros. Así mismo, durante los últimos 30 años, nuestras corporaciones, nuestros políticos y los medios, que son ampliamente controlados por ellos – la “trinidad non sancta” – han contrapuesto activamente el montaje de “inconvenientes” datos científicos acerca de las causas y consecuencias del calentamiento global.

¿Cuál ha sido la respuesta corporativa y gubernamental a la repentina desaparición del hielo del Ártico? Las petroleras están muy emocionadas por las perspectivas de nuevos yacimientos. Los países se disputan la posesión de nuevos territorios cuyos recursos minerales y combustibles fósiles estarán pronto disponibles para ser explotados. Este comportamiento revela la relación entre los sistemas políticos y económicos que tenemos y los que necesitamos. Ecológicamente, tales reacciones no son menos descabelladas que las de un alcohólico que cree que la solución a su resaca es otro trago por la mañana.

El calentamiento global es una de las crisis ecológicas, aunque juegue un papel mayor por sobre las demás (como la desaparición de muchas especies de plantas y animales que comparten la Tierra con nosotros). Casi todos los científicos están de acuerdo en que la biosfera está sufriendo un evento masivo de extinción de especies, la sexta que ocurre en la historia de la geología.

Edward O. Wilson, de la Universidad de Harvard, uno de los más respetados biólogos a nivel mundial es de los que predicen que así como venimos haciendo los negocios, acabaremos por llevar a la extinción a la mitad de las especies vivientes, en el curso de este mismo siglo. Para los budistas esta puede ser la estadística que más nos haga pensar. ¿Qué significa para un bodhisattva, quien anhela salvar a todos los seres sintientes, que la mayoría de ellos están siendo arrastrados a la extinción por nuestras actividades económicas y tecnológicas?

Los seres humanos, más allá de nuestras habilidades, conocimientos y tecnología, somos básicamente un producto de la naturaleza. Por lo tanto, nuestro destino depende en gran parte de ella. A veces recibimos la errónea creencia de que podemos controlarla con la ayuda de la tecnología. Por consiguiente ha llegado el momento de darnos cuenta de la importancia de la naturaleza, la importancia del planeta.


Verás, un día podríamos encontrarnos con que todas las cosas vivientes 
de este planeta, seres humanos incluidos, están condenadas.
14º Dalai Lama,
Collected Statements on the Environment

La efectividad de la desinformación corporativa respecto del calentamiento global, especialmente en los EEUU, sugiere que el elemento crítico de nuestro apuro es la falta de conciencia, lo que nos lleva de nuevo al Budismo. El camino budista trata del despertar de nuestras ilusiones. Como dice Thich Nhat Hanh: hoy necesitamos un despertar colectivo de nuestras ilusiones colectivas – incluyendo la ilusión de haber sido habilidosamente manipulados por las compañías petroleras.

Según Al Gore, las compañías petroleras y carboníferas gastaron $427 millones de dólares en lobby y publicidad tan solo en la primer mitad del 2008. Sin importar quién maneje la Casa Blanca o el Congreso, permanecen en los medios masivos, el sistema nervioso de la sociedad, por llamarlo así, las megacorporaciones cuyas principales preocupaciones son las rentabilidades de sus publicidades y el no mantenernos informados del verdadero estado en el que se encuentra la Tierra. No podemos simplemente confiar en nuestros sistemas políticos y económicos para solucionar el problema, porque en gran medida ellos son el problema.

Esto implica una necesidad cada vez más grande y urgente en los budistas de reflexionar sobre la urgencia ecológica. Y tratar de hacer resistir las fuentes de nuestras grandes tradiciones. La crisis ambiental es también una crisis para el Budismo, porque el Budismo es la religión involucrada más directamente con la paliación de las ilusiones y el sufrimiento, el dukkha de todos los seres vivos, no solo de los humanos. Esto significa que el Budismo tiene algo particular para contribuir en este momento crucial en el que la humanidad necesita reunir lo mejor que ha aprendido a lo largo de su historia.

El tipo de sociedad consumista que constituimos hoy es tan tóxica para el ambiente que la manera en que estamos manejándonos resulta ser una estocada contra nuestra propia supervivencia. Para reorientar nuestra obsesión con el consumismo necesitamos distintas perspectivas que abran nuevas posibilidades. Las nuevas tecnologías no pueden salvarnos sin una nueva visión del mundo, una visión que reemplace nuestro énfasis en un crecimiento ilógico y sin fin, tecnológica y económicamente hablando, por un enfoque reparador de nuestra relación como especie con la Tierra.

Más precisamente, ¿qué es lo que tendría el Budismo para contribuir a esta conversión? Sus tradiciones no proveen una solución simple a nuestra crisis ambiental, pero su conocida crítica a la codicia, mala voluntad y la ilusión de un ego, los tres venenos que funcionan tanto institucionalmente como personalmente, nos pueden situar en la dirección correcta. Es más, el énfasis del Budismo en la transitoriedad, interdependencia y no ego, implica un profundo diagnóstico de las causas de nuestro dilema. Para una gran mayoría nuestra situación ecológica actual es una mayor y más funesta versión de la eterna urgencia humana. Tanto colectiva como individualmente sufrimos de un sentido de 'yo' que se siente desconectado de las demás personas y de la misma Tierra.

En términos contemporáneos, el sentido individual de 'yo' es una construcción psicológica y social, sin existencia o realidad propia. El problema básico con este 'yo' es el ilusorio sentimiento de dualidad. La construcción de un 'yo' interno separado, me aliena, generando un mundo 'exterior' ajeno y diferente a mí. Lo que es destacable de la perspectiva budista es su énfasis en el dukkha construido en esta situación. Este sentimiento de separación es incómodo (dukkha), porque un 'yo' ilusorio e insustancial es inherentemente inseguro. Como consecuencia nos obsesionamos con las cosas que 'esperamos' nos darán control sobre nuestra situación, especialmente en la competencia por el poder, la fama, el sexo y las finanzas, a la que se refiere Thich Nhat Hanh. Irónicamente, estas preocupaciones usualmente refuerzan nuestro problemático sentido de separación.

La solución budista no es erradicar los egos, cosa que no puede ser concretada, porque substancialmente no existe tal cosa como un 'ego' que exista por si mismo. Como expone Thich Nhat Hanh, “Estamos aquí para despertar de la ilusión de la separación.” Cuando me doy cuenta de que 'YO' soy lo que el mundo entero está haciendo aquí y ahora, el cuidar a los otros se vuelve tan natural y espontáneo como cuidar mi propia pierna. Esta es una unión vital entre sabiduría y compasión. Mi bienestar, a la larga, no se distingue del bienestar de los demás.

¿Acaso no se corresponden las urgencias individuales precisamente con nuestras urgencias ecológicas actuales? La enorme dualidad está entre la humanidad y el resto de la biosfera, entre nuestro sentido del 'yo' colectivo y el supuestamente externo mundo natural. La civilización humana es una construcción colectiva que induce a una separación del mundo natural, un sentimiento de alienación que causa dukkha. Los paralelismos continúan: nuestra respuesta a la alienación ha sido la obsesión colectiva con asegurarnos o justificarnos económica y tecnológicamente. Irónicamente (una vez más), no importa cuánto consumamos o cuánto dominemos la naturaleza, nunca será suficiente; porque el problema no reside en no tener suficientes riquezas o poder, sino en la alienación de la Tierra que sentimos. No podemos 'volver a lo natural' ¡porque de hecho nunca pudimos irnos! Necesitamos despertar y darnos cuenta de que la Tierra es nuestra madre, así como nuestro hogar y que, en este caso, el cordón umbilical que nos une a ella nunca podrá ser cortado. Si la Tierra se enferma, nosotros enfermamos. Si la Tierra muere, nosotros morimos.

Esa percepción implica mayor sensibilidad respecto a lo que ocurre en la biosfera, y mucho más cuidado al alterarla. Esto incluye un reconocimiento de las limitaciones de nuestro conocimiento. No podemos controlar un mundo que es, lejos, mucho más complejo que nuestras habilidades para entenderlo. Robert Jensen describe esto como la "la humildad humana que necesitaremos si hemos de sobrevivir a los usualmente efectos tóxicos de nuestra 'brillantez'”.

Nuestras actuales relaciones económicas y tecnológicas con el resto de la biosfera son insostenibles. Necesitamos ser radicales en el conservacionismo - es decir, conservar lo que hoy día estamos destruyendo con la explotación-. Para sobrevivir y prosperar a través de las duras transiciones a enfrentar, nuestras formas de vida y nuestras expectativas deben ser reguladas. Esto requerirá nuevos hábitos y nuevos valores. Aquí, el énfasis Budista tradicional en el desapego y la simplicidad puede volverse un factor muy importante en cuanto ayuda a redescubrir y reevaluar el sacrificio personal.

"Necesitamos recuperar un profundo sentimiento de comunidad que ha desaparecido de muchas vidas. Esto significa abandonar cierto sentido de individualidad, como máquinas consumistas alentadas por la cultura contemporánea y profundizar nuestras nociones de lo que significa ser humanos en búsqueda de un sentido”.
Robert Jensen.

Reconocer la seriedad de nuestra situación es vivir con un profundo sentido de pesar por lo que colectivamente hemos y seguimos causando. No debemos cerrar los ojos a una posibilidad real fundamentada por recientes estudios científicos: la extinción de nuestra especie. Somos desafiados por un nuevo tipo de dukkha, que las generaciones budistas previas nunca han enfrentado. Reconocer a este dukkha nos ayuda a soltar la competencia ilusoria por el poder, la fama, el sexo y las financias, que de otra forma nos distrae de la tarea crucial que necesita ser realizada. Este pesar no niega la alegría de vivir, la cual se vuelve aún más preciada a trasluz de nuestra elevada percepción de que esta alegría es transitoria. La devoción a realizar esta tarea, juntos, puede ser también una fuente de júbilo.

 Nosotros proponemos que en este momento de extraordinaria crisis climática, se convoque a una conferencia internacional que una a los líderes de todas las tradiciones budistas con el objetivo de considerar una respuesta colectiva. La urgencia de nuestra situación podría requerir un Concilio Budista – algo que ha ocurrido solo seis veces en la historia del Budismo. Según el Canon Pali, el primer Concilio Budista tuvo lugar en Rajagaha poco después del parinirvana del Buda; el sexto fue en Rangoon (Yangon) en 1954. Todos estos Concilios se convocaron para afirmar y preservar el Dharma y el Vinaya, pero hoy llama a algo totalmente distinto. En vez de irnos hacia dentro y enfocar la clarificación del Budadharma, los maestros budistas necesitan ir hacia afuera y preguntarse como puede el Budadharma ayudarnos a entender y responder a esta emergencia. Necesitamos otro tipo de bodhisattvas, que tomen votos no solo por los seres individuales sino para salvar también los pilares que soportan la vida y a las especies que sufren en esta biosfera dañada.

Somos desafiados como budistas a trabajar y a aprender de cada uno de nosotros para poder responder más apropiadamente. Clarificando el Dharma esencial del Buda, inherente en sus diversas formas culturales, podemos fortalecer su profundo y vital mensaje para este momento crucial en la sociedad global. Si bien las instituciones budistas (así como otras instituciones religiosas) tienden a ser conservadoras, el énfasis budista en la transitoriedad e insustancialidad implica una apertura y una receptividad a nuevas posibilidades que definitivamente hoy son necesarias.

Sea o no considerada dicha reunión como una conferencia internacional o concilio budista, lo que es importante es que las distintas tradiciones budistas tengan la oportunidad de reunirse y considerar cuidadosamente nuestra situación colectiva. Se puede esperar que algunos líderes budistas tengan especializaciones en climatología y ecología, la reunión podría empezar con una presentación realizada por científicos respetados acerca de los datos más recientes y lo que implican. El resto del tiempo sería volcado a intensas discusiones entre los participantes, para responder compartiendo perspectivas de este momento crítico y generando una comprensión consensuada con recomendaciones hacia la comunidad budista.

La mayor parte de la gente aún ve el mundo desde la óptica de sus religiones y esto implica una responsabilidad social para con las religiones. Si las ópticas religiosas necesitan ser actualizadas para poder responder a la emergencia climática, las distintas religiones necesitan hacer un mejor trabajo comunicándose y aprendiendo las unas de las otras. Pero... ¿Cómo hacer eso, salvo que los distintos grupos dentro de cada religión se comuniquen mejor? ¡Qué ejemplo inspirador podría dar el Budismo si las distintas tradiciones budistas fueran capaces de juntarse y elaborar una respuesta conjunta a esta emergencia climática! Dada la falla de nuestros sistemas políticos y económicos, esta es una oportunidad para las religiones de aceptar el reto de una forma que ninguna otra institución humana está capacitada para abordar.

En este momento de gran necesidad, la Tierra nos llama. Si el Budismo no nos ayuda a escuchar su clamor, o no ayuda a responder a éste, entonces quizás no es el Budismo la religión que el mundo necesita hoy. Este planeta azul es un hábitat maravilloso. Su vida es la nuestra; su futuro es nuestro futuro. De hecho, la Tierra actúa como una madre para con todos nosotros. Dependemos como niños de ella. Respecto de problemas de alcance global como el efecto invernadero, las organizaciones y los países por separado son inútiles.

A menos que trabajemos todos juntos, no vamos a encontrar solución alguna. 
Nuestra madre Tierra nos está enseñando una lección de responsabilidad universal.
14º Dalai Lama,
Collected Statements on the Environment.

David R. Loy es maestro budista zen y doctor en Filosofía. David Loy es un norteamericano que vivió muchos años en Japón y que bucea hábilmente en las aguas académicas. Loy es por sobre todo un representante de lo que hoy en día se llama "Budismo Socialmente Comprometido", el budismo que se sale de los monasterios para inmiscuirse de manera activa en lo social. En especial, a este hombre le gusta pensar sobre las problemáticas económicas, sociales y ambientales actuales desde lo que la perspectiva budista puede aportar, y hace un puente ida-vuelta entre el pensamiento oriental y occidental: no sólo lo que el budismo le puede contribuir a occidente, sino también lo que occidente le puede aportar al budismo.

John Stanley

3 Septiembre 2008
Traducción: Daniel Barbier para la Fundación Maitreya


Fotografías de Maguy Borrás

viernes, 25 de junio de 2010

¿Por qué quiero ser bodisatva?



Ordenación de Bodisatva
Miércoles 18 de Agosto 2010
A las 12h.
en el Templo Zen Luz Serena



Por numerosos que sean los seres,
hago el voto de liberarlos a todos.
Por numerosas que sean las oscuridades,
hago el voto de iluminarlas todas.
Por profundo que sea el Dharma,
hago el voto de fundirme en él.
Por maravillosa que sea la Vía del Buda
hago el voto de realizarla.


¿Por qué quiero ser bodisatva?

Desde el primer momento en que me senté a meditar, como consecuencia de la determinación de querer ‘ser mejor persona’, hace ya casi tres años, hasta ahora, han transcurrido largas jornadas de introspección y escucha atenta de mi interior.

Ello me ha valido para conseguir una calmada serenidad que se ha traducido en una mejor interacción con el medio que me rodea. Colmado de compasión, con la firme aceptación de mi ser al completo, incluyendo las sombras más oscuras, muchas tensiones han desaparecido.

Mi instructor, con su abnegado ejemplo día tras día, trabajando codo a codo; los cortos pero intensos momentos vividos en Luz Serena, la lectura de los maestros…

Durante este tiempo he aprendido unos valores para ser más feliz en esta vida. El camino del Zen me ha despertado, me ha permitido bucear en mi interior, reconocer lo verdaderamente importante, cambiar el rumbo y comenzar a caminar en la dirección adecuada.

El momento presente, la conciencia del instante, la aceptación del cambio continuo, la observación atenta de mi ser, una mejor comprensión y mayor compasión hacia mí mismo y hacia los demás, la paciencia y perseverancia, el esfuerzo, la tenacidad, la voluntad, el amor, la humildad, todas cualidades que he reconocido como claves del camino y que ahora, en el PEB encuentro como votos del bodisatva. Por tanto, si esas son las directrices de la vida del bodisatva, yo quiero ser bodisatva, pues ya he experimentado la felicidad que supone comprometerse con ellas y practicarlas como parte de la forma de caminar por esta vida.

Inmersos en la catarata de vida creada por la civilización en que vivimos, a donde nos arrojan de pequeños como esclavos a los leones, no resulta fácil llegar a la otra orilla y cambiar el rumbo, dirigirnos hacia el camino que permite beber del manantial de agua dulce sin que saciar nuestra sed suponga caer irremediablemente y de forma vertiginosa hacia el vcío de la catarata.

Por tanto, con la firme determinación de querer seguir el sendero aguas arriba, ir contracorriente, necesito buscar refuerzos donde aferrarme, tal es la presión del agua. Considero que esos peldaños serán diversos dependiendo de la etapa del camino en la que me encuentre y uno de ellos, el que tengo más cerca, es el de ordenarme bodisatva.
Ganar energía y seguir avanzando.
Un compromiso y un repostaje, formar parte de una familia, crear el campamento base desde donde partiremos para la siguiente etapa, continuar hacia la cumbre de esa montaña que no vemos pero si sentimos.
He aquí por qué quiero ser bodisatva.

Extracto de una carta dirigida al maestro Dokushô Villalba por un practicante zen.



lunes, 21 de junio de 2010

XXI Aniversario de la Fundación de Luz Serena



Aunuqe comenzamos a vivir en el templo el 1 de junio del 1989, hoy, 21 de junio del 2010, hace veinte años que el maestro Shuyu Narita Roshi puso la primera piedra del templo Luz Serena.


Ahora, parte de sus cenizas reposan en el Círculo de los Ancestros, del templo.

Círculo de los Ancestros

domingo, 20 de junio de 2010

LA AVENTURA DE LA CONCIENCIA


Del 13 al 18 de julio del 2010, en el templo zen Luz Serena ... la aventura eres tú ...


¡Plazas limitadas!

Información e inscripción:

607 302 727
info@holotropica.org

Nuevo libro: KÔMYÔ, Clara Luz


Kômyô,  Clara Luz, es uno de los capítulos más desconocidos del Shôbôgenzô, la Preciosa Visión del Dharma Verdadero, obra magna del maestro zen japonés Eihei Dôgen. La enseñanza contenida en él fue impartida por Dôgen a la pequeña comunidad monástica del templo Kosho Horin-ji, fundado por él en Uji, Kyôto, en el 1233 antes de que  se trasladara a la provincia de Echizen, actual Fukui, para fundar Eiheiji. Esta enseñanza fue transmitida a los monjes el 2 de junio de 1243, durante el retiro intensivo de verano, un día en el que la lluvia caía suavemente de los aleros del templo, como escribe el mismo Dôgen al final del texto. El término Kômyô está formado por dos kanjis: el kanji se traduce como “luz”; el kanji myô como “clara o maravillosa”. Clara Luz se refiere a la experiencia de la iluminación o despertar en el que la verdadera naturaleza de todo lo existente se manifiesta en su claridad esencial.

La traducción y los comentarios del maestro zen Dokushô Villalba recuperan este texto tan desconocido haciéndolo accesible al lector contemporáneo.
Kômyô, Clara Luz, ha sido publicado por Ediciones Miraguano a mediados de junio del 2010. Disponible en las principales librerías, en los centros de la CBSZ, en la página web de la editorial y en los principales librerías on-line.


KÔMYÔ
“Clara Luz”
 
(extracto)
El gran Maestro Chôsa Shôken de de la provincia de Konan que vivió durante la dinastía Song, dijo una vez a sus discípulos:

“El universo entero que se extiende en las diez direcciones 
no es más que el Ojo de este monje.
El universo entero que se extiende en las diez direcciones 
no es más que la palabra cotidiana de este monje.
El universo entero que se extiende en las diez direcciones 
no es más que el cuerpo de este monje.
El universo entero que se extiende en las diez direcciones 
no es más que la Clara Luz del Sí Mismo.
El universo entero que se extiende en las diez direcciones 
permanece en el seno de la Clara Luz del Sí Mismo.
En el universo entero que se extiende en las diez direcciones 
no hay ni un solo ser humano que no sea el Sí Mismo”.

Estudiad siempre con aplicación la Vía del Buda. No os relajéis con el tiempo ni os alejéis de ella. Son muy pocos los seguidores de la Vía que han obtenido la Clara Luz de la Iluminación.
Esta enseñanza fue transmitida a los monjes la tarde del 2 de junio de 1243, en Kannon-dori, Koshohorinji durante la estación de lluvias mientras la lluvia caía de los aleros.  

jueves, 17 de junio de 2010

ISABEL GEMIO ENTREVISTA A DOKUSHO VILLALBA




El próximo domingo 20 de junio, 
la periodista Isabel Gemio entrevistará 
al maestro zen Dokushô Villalba en 
el programa Te doy mi palabra 
de Onda Cero. 
Entre las 9 y las 9:30 de la mañana.

ENTREVISTA A DOKUSHO VILLALBA EN LA COPE CANTABRIA







El martes 15 de junio, el maestro zen Dokushô Villalba fue entrevistado por Cristina Jiménez en el programa La mañana en Cantabria, de Radio Cope Cantabria.















También estuvo presente y participó en el programa Victoria Fernández, responsable del Grupo Zen de Santander.


Podcast de la entrevista:

viernes, 4 de junio de 2010

La mujer en el budismo, según Eihei Dôgen


El fin de semana del 11 al 14 de junio, impartiré en el Monasterio del Soto, Cantabria, un seminario sobre el capítulo del Shôbôgenzô titulado Raihai Tokuzui. Raihai es un término dificil de traducir pues incluye una amalgama de significados tales como veneración, devoción, respeto, admiración, entrega, confianza, abandono, obediencia, etc. Se le llama raihai, por ejemplo, a las postraciones budistas. Tokuzui es una expresión japonesa de origen chino que significa "obtener la médula", entendiendo por médula lo esencial, lo más valioso. El título de este capítulo puede ser entendido como obtener la médula del maestro a través de raihai. Dôgen describe cuál debe ser la actitud de los discípulos y estudiantes con respecto al maestro, o a la maestra.

En este texto, más que en ningún otro, Dôgen aborda el asunto de la posición y la función de la mujer en las comunidades budistas japonesas y chinas, con una amplitud de miras muy actual y sorprendente para el un líder espiritual del siglo XIII.

A continuación, un extracto del Raihai tokuzui, cuya versión en español acabo de concluir en estos días:

Hoy día hay mucha gente que es profundamente ignorante y que cree que las mujeres son únicamente objetos de lujuria. Así es como las ven y no quieren corrregir su manera de percibir. Los seguidores del Buda no deberían comportarse de esta manera.

Si se desprecia a las mujeres viéndolas únicamente como objetos de lujuria, ¿no se debería despreciar igualmente a todos los hombres? En lo que se refiere al deseo sexual, los hombres también pueden ser objetos [de atracción sexual], al igual que las mujeres. Los que no son ni mujeres ni hombres igualmente pueden ser objetos de deseo; los fantasmas y las ensoñaciones de  flores en el cielo  también pueden ser objetos de deseo. A veces, el deseo ha sido generado por una imagen reflejada en el agua. Otras, el deseo ha sido generado por el sol brillando en los cielos. Los dioses y las diosas pueden ser objetos de atracción sexual e incluso los demonios pueden serlo. Es imposible contar el número de causas que estimulan el deseo sexual. Aunque se ha dicho que existen 84.000 objetos [en el cosmos]. ¿Vamos a despreciarlos todos? ¿Vamos a dejar de contemplarlos?

En el Vinaya se dice:

En el hombre hay dos lugares; en la mujer hay tres lugares. [La violación de esos lugares] constituye una falta imperdonable que requiere la expulsión de la comunidad". (1)

Si tuviéramos que despreciar a las personas por el hecho de ser suceptibles de convertirse en objeto de deseo sexual, entonces los hombres y las mujeres tendríamos que despreciarnos los unos a los otros. Y si esto fuera así, no habría manera de cruzar [a la otra orilla]. Las implicaciones de esta verdad deben ser examinadas cuidadosamente.

Es cierto que algunos no-budistas no toman esposas, pero eso no quiere decir que no sigan siendo no-budistas, puesto que siguen albergando opiniones erróneas y porque no han entrado en el buddhadharma. Entre los discípulos laicos del Buda hay muchos que son esposos o esposas. Pero no hay nadie ni entre los humanos ni entre los dioses que les llegue a los discípulos laicos del Buda a la altura de los hombros.

En la China de los Tang hubieron monjes ignorantes que hicieron estos votos:

Durante mucho tiempo, durante muchas vidas, durante muchas generaciones, hago el voto de no mirar nunca a una  mujer”.

¿En qué enseñanzas se basa esto? ¿Se basa en las enseñanzas de los Budas? ¿Se basa en las enseñanzas de los no-budistas? ¿Se basa en las enseñanzas de Mara? ¿De qué ofensas son culpables las mujeres? ¿De que virtudes están dotados los hombres?  Para las personas malvadas, éstas se encuentran solamente en los hombres. Para las personas buenas, éstas se encuentran también en las mujeres. La aspiración de recibir el Dharma y la búsqueda de la liberación no dependen ciertamente de que se sea hombre o mujer. Si las ilusiones no han sido disueltas, tanto da que se sea hombre o mujer, esas ilusiones siguen estando no disueltas. Cuando las ilusiones han sido disueltas y se experimenta la verdad, no hay diferencia entre el hombre y la mujer. Además, si haces el voto de no mirar nunca a una mujer, ¿debes entonces rechazar a las mujeres cuando proclamas:

Por numerosos que sean los seres,
hago el voto de liberarlos a todos”? (2)

Si las rechazas, no eres un bodhisattva. ¿Llamarías a esto “la compasión de los Budas”? Puesto que [los monjes que hacen el voto de no mirar a una mujer] están profundamente intoxicados por el vino de los sravaka (3), esas son palabras estúpidas inducidas por la ebriedad. Los seres humanos y los dioses no deberían creer en [esta cháchara].

Por otra parte, si desprecias a aquellos que han cometido faltas en el pasado, entonces deberías despreciar también a los bodhisattvas. Si desprecias a la gente porque probablemente cometerán faltas en el futuro, entonces deberías despreciar también a todos los bodhisattvas cuya motivación es la realización de la budeidad. Si desprecias a la gente de esta manera, tendrás que despreciarlos a todos.  Entonces, ¿cómo realizarás el Dharma del Buda?

Palabras tales como “hago el voto de no mirar nunca a una mujer” son la cháchara loca de gente ignorante que no entiende el Dharma del Buda. ¡Qué triste!

De acuerdo a dicho voto, Sakiamuni y todos los bodhisatvas del mundo son culpables de haber cometido tal falta. ¿O crees que sus mentes iluminadas son más superficiales que la tuya? Deberías reflexionar sobre esto con calma. Puesto que este voto no existía en tiempos de los ancestros que recibieron la transmisión del Dharma y de los bodhisatvas que fueron contemporáneos del Buda, debes pensar con detenimiento si eso se desprende o no de las enseñanzas del Buda. Si actúas en conformidad con este voto, no sólo no podrás liberar a las mujeres, sino que cuando las mujeres que han realizado el Dharma salgan al mundo para proclamarlo en beneficio de los seres hombres y de los dioses, entonces no podrás ir a escucharlas. Si no vas a escuchar su enseñanza, entonces no eres un bodhisattva; eres un no-budista.

Cuando hoy día reflexionamos sobre el gran país de los Song, podemos darnos cuenta de que algunos monjes parecen haber practicado un largo período de tiempo flotando en el mar del nacimiento y la muerte, contando vanamente los granos de arena en la playa. Por otra parte, hay algunas mujeres que han ido a interrogar a amigos de bien sobre el Dharma y que, después de haber hecho agotadores esfuerzos para seguir la Vía, se convirtieron en guías y maestros de los seres humanos y de los dioses. Tenemos el ejemplo de la anciana que no quiso vender sus rosquillas al maestro Deshan, prefiriendo en lugar de ello arrojarlas al suelo. ¡Qué triste es que, aunque Deshan era un monje varón, había malgastado su tiempo en vano, contando los granos de arena en la playa sin obtener, ni siquiera en sueños, un vislumbre del Dharma de Buda!

Cuando mires un objeto, debes aprender a comprenderlo claramente. Si aprendes a verlo sólo como algo que temer y de lo que hay que huir, estás siguiendo la enseñanza y la práctica de los sravaka hinayana. Si huyes del este y te ocultas en el oeste, te darás cuenta de que en el oeste también hay objetos. Aunque creas que tu huída ha sido beneficiosa, si no comprendes con claridad el asunto, los objetos persisten tanto en lugares lejanos como en lugares cercanos. Cuanto más te alejes de los objetos, mayor será tu apego a ellos.


Escrito en Koshoji el día antes del solsticio de invierno, primer año de la era Ninji.
[20 December 1240] por Dôgen


Traducido al inglés por Stanley Weinstein
Traducción del inglés al español de Joaquín López.
Versión definitiva de Dokushô Villalba

Notas

(1). Dogen parafrasea aquí uno de los Vinayas, muy probablemente un pasaje de la Cuarta Sección del Vinaya (Sifen lu, en chino), que dice que un monje es culpable de una falta imperdonable si inserta, con “intención lujuriosa”, su pene en el ano o la boca de un hombre o en el ano, la vagina o la boca de una mujer.
(2). El primero de los cuatro grandes votos que hace el bodhisattva.
(3). Sravakas en sánscrito, se designa así a los seguidores del budismo theravada, cuya meta religiosa es la propia liberación del samsara.
(4). Sobre esta historia véase el capítulos “Shin Fukatoku”del Shôgôbenzô.


SEMINARIO DE ESTUDIOS BUDISTAS ZEN

Seminario Genzô-e,
Enseñanzas sobre el Shôbôgenzô
impartidas por el maestro zen 
Dokushô Villalba
en el Monasterio del Soto
Cantabria
11-13 Junio 2010


Shôbôgenzô, la Preciosa Visión del Dharma Verdadero

El Shôbôgenzô es la obra mayor del maestro zen Eihei Dôgen (1200-1254), que fue quien introdujo la tradición budista soto zen en Japón en el siglo XIII.
Compuesto por 95 capítulos, recoge las enseñanzas impartidas por el maestro Dôgen a sus discípulos a lo largo de treinta años. El Shôbôgenzô está considerado como la obra maestra de la filosofía budista zen japonesa, fiel heredera de la tradición Chan de China.

 Raihai Tokuzui, “Obtener la médula a través de raihai”

Durante este fin de semana, el maestro Dokushô Villalba comentará el capítulo del Shôbôgenzô titulado Raihi Tokuzui, que puede ser traducido como Obtener la médula mediante raihai, y trata sobre la actitud básica del estudiante zen con respecto al maestro. ¿Qué actitud debe adoptar el discípulo con respecto al maestro? ¿Quién puede ser considerado como maestro zen? También encontramos en este capítulo la visión del maestro Dôgen sobre la mujer y su función y posición en el budismo.

 En el capítulo Raihai tokuzui encontramos las siguientes palabras de Sakiamuni Buda:

“Cuando encontréis a un maestro que proclame el Despertar supremo (anokutara sanmyaku sanbodai shin) no debéis preocuparos de su clase social, ni de su nacionalidad. No debéis considerar su apariencia. Respetad solamente su sabiduría y su iluminación”.














El seminario será impartido por el maestro zen 
Dokushô Villalba, quien recibió la ordenación de monje zen en 1978 del venerable maestro Taisen Deshimaru roshi y en 1987 la Transmisión del Dharma de su segundo maestro, el venerable Shuyu Narita roshi. Es el fundador y presidente de la Comunidad Budista Soto Zen española y fundador y director espiritual del Templo Luz Serena.



Lugar:      Monasterio del Soto (Soto-Iruz)  www.monasteriodelsoto.com
Llegada:  Viernes 11 Junio a las 18h.
Partida:    Domingo 13 Junio, tras la comida.
Importe:   200 € (para reservar plaza hay que ingresar 50€ en la 
                C/C: 0049 5860 21 2895023834 Banco de Santander)
Organiza: Grupo Zen de Santander
Tlfno.       6686 48 21 42 / 942 840 443
                grupozensantander@gmail.com
                http://zensantander.blogspot.com



Grupo Zen de Santander
Comunidad Budista Soto Zen
C/ Joaquín Bustamante 10
(debajo gimnasio Seúl)
39011- Santander
686 482 142
942 840 443
grupozensantader@gmail.com
www.gzs.luzserena.net

jueves, 3 de junio de 2010

Lectura de tesis doctoral






Nuestra querida amiga Caroline Dornelles Peressutti, que durante los últimos meses ha estado trabajando con algunos practicantes de zazen miembros de la Comunidad Budista Soto Zen, presentará finalmente su tesis doctoral el 14 de Junio a las 11h. en la Sala de Grados de la Facultad de Ciencias del Mar, Edificio de Ciencias Básicas, Campus Universitario de Tafira, Gran Canaria.

El tema de la tesis es "Anális multiescala de la variabilidad de la frecuencia cardíaca en diferentes niveles de meditación zen: influencias específicas en la regulación autonómica asociadas al tiempo de práctica meditativa".

Todos los miembros de la sangha y conocidos están invitados a la lectura de la tesis.


martes, 1 de junio de 2010

GENZO-E EN TENERIFE




Participantes del seminario Genzo-e celebrado en el dojo zen de Santa Cruz de Tenerife, el último fin de semana de mayo.