19.
Aunque uno recite muy a
menudo las escrituras,
si es negligente y no actúa en consecuencia,
es como el vaquero
que cuenta las vacas de los otros.
No obtiene los frutos de la práctica espiritual..
20.
Aunque uno recite poco
las escrituras,
si se conduce según la Enseñanza,
abandonando el deseo, el odio y la ilusión, provisto con una mente liberada
y no apegándose a nada ni
aquí ni después,
obtiene los frutos de la práctica espiritual
Dhammapada, el Camino del Dharma.