martes 31 de mayo de 2011

El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos_28


Una persona extraviada es también Buda

por Kodo Sawaki (*)

¿Qué sucede cuando, para tratar de comprender la fugacidad, meditas siempre con la mente puesta en cadáveres putrefactos?[1] Al final, el mundo entero te parecerá lúgubre y sombrío. No te esfuerces en representarte lo bello como algo horrible. Una chica guapa no lo es porque te haga girar la cabeza y te distraiga de la meditación. Simplemente es guapa y eso es todo.

Cuanto más te ocupes de tu mente de mono y de tu voluntad de caballo, más brincos darán en el sitio tu mente de mono y tu voluntad de caballo burlándose de ti. Ya puedes practicar zazen, recitar el nombre de Amitaba Buda o seguir las normas tan fielmente como quieras, ya puedes también esperar a caerte de viejo, que nunca te librarás de tus ilusiones. Por desesperadamente que trates de extinguir tus ilusiones, no alcanzarás el estado del no-pensamiento o de no-mente; no harás más que volverte loco.

Vesak, Tailandia 2011

miércoles 25 de mayo de 2011

El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos_27


La práctica religiosa consiste en librarse de los conceptos e ideas obsesivas

por Kodo Sawaki (*)

Reiun Zenji contemplando el durazno en flor. 
Durante treinta años
he estado buscando un espada rival (un objeto).
Muchas veces las hojas han caído 
y las ramas se han desnudado.
Pero desde que vi el durazno en flor
no he vuelto a tener duda alguna".
Pintado en una habitación silenciosa, bajo el árbol, 
en el verano de 1837, 
por Dokushi Shinmyo (1776-1840)
Si estás crispado no podrás librarte de tus ideas obsesivas. Si por el contrario abandonas tus aspiraciones, el mundo que te rodea cambiará al instante como por arte de magia.



Constantemente te das cabezazos contra un muro. ¿Por qué? Porque te empeñas en salirte con la tuya. No te entiendes para nada a ti mismo (ga-chi), ves todo desde tu propia perspectiva (ga-ken), tratas de ser siempre mejor que los demás (ga-man) y no amas a nadie más que a ti mismo (ga-ai). No es de extrañar que tropieces en cada esquina. Esto es peligroso para ti y para los demás. La práctica religiosa consiste antes que nada en mitigar esta obstinada actitud vital.


Todo el mundo se deja engañar por su pasado: “¡Antes tenía mucho más dinero!” “¡Antes era joven y guapo!” Cuanto más piensan en ello más se mortifican.

lunes 9 de mayo de 2011

El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos_26


Ser lo más pobre posible y huir del éxito

“Quiero probar con el zazen para convertirme en un hombre auténtico”. A esta gente le digo: “¡Tú nunca te convertirás en un hombre auténtico!” Zazen es la manera más aburrida de pasar el tiempo. Sólo le dirá algo a quien está muy cansado de su vida humana, pues en zazen se trata de despedirse de ser humano. Zazen no es nada que el ser humano pueda imaginar.

Para una persona corriente zazen no es nada. Mejorar uno mismo, ascender unos peldaños... Eso son técnicas mundanas con las que una persona no llega a zazen.

La gente espera del zen inspiración. Si encuentras inspiración, eso será sólo inspiración, pero no zen. Todos quieren ser los primeros en experimentarla, tanto los científicos como quienes practican zazen. Pero, en realidad, todo lo que puedas experimentar personalmente –por grande e importante que pueda parecerte– no vale nada.

Cuando era un joven monje ponía todo mi empeño en alcanzar el satori. Fueoka Ryoun roshi (1) me dio una lección para toda la vida: “No hay razón para ponerse nervioso, Kodo. Te comportas como alguien a quien le cuelga de la nariz un resto de mierda y se pregunta: '¿quién se ha tirado un pedo?' Mientras busques de esta manera nunca encontrarás nada”.

“La vía del Buda no es una escalera por la que ir ascendiendo peldaño a peldaño. Y el satori no es como las galletas, que comes una tras otra y tampoco como los koanes, que “cascas” uno tras otro. El satori no es cuantificable”.

Fueoka Ryoun

¿Quién quiere el satori? “¡Yo!”. Un satori que gira en torno a este “yo” no es nada.

Los jóvenes que se devanan los sesos con sus koan parecen pensar que el satori es algo individual: quieren un satori para sí. ¿Pero cómo puede darse individualmente lo que llena todo el universo?

Hay gente distinguida que se compra una casa con vistas a un maravilloso bosque de cedros, para luego cercarla y cultivar en el jardín sus propios cedros bonsái. Los seres humanos quieren tenerlo todo para sí solos.

¿Tomas por la realidad sólo lo que encaja en tu estrecho marco personal? ¡La realidad abarca todo el universo!

Si una vez en el ataúd reflexionaras de nuevo sobre ti y sobre todo lo que has acumulado a lo largo de la vida, te darías cuenta de que nada te pertenece. No era más que un juguete que se te prestó mientras durara tu vida.

No creo que ser nombrado kancho [el máximo cargo dentro de la escuela Soto Zen] sea un gran honor. Todos los sucesores de Buda han mendigado la comida. ¿Qué importancia podrían tener cargos y honores para quien vive en la indigencia?

“¡Soy discípulo del maestro Fulano!” A esta gente sólo le importa el nombre de su maestro. Les importa más el envoltorio que el contenido.

Incluso en zazen trata la gente de conseguir algo. Hasta en la vía del Buda se estresan.

A la gente sólo le interesa la pompa y el boato. La admiración que puedas despertar por ello no tiene ningún valor. Pues quienes te admiran no han entendido nada de la Vía del Buda. Te admiran a lo más como buen vividor. La práctica de la Vía del Buda ha de ser discreta y modesta. Ahí no puede haber nada digno de admiración.

Ha habido monjes que han muerto a espada, otros han muerto de hambre. La cuestión acerca de qué nos depare esta vida personalmente no tiene la menor importancia en relación con la Vía del Buda. No pienses que el Dharma del Buda te reportará satisfacción y tampoco trates de mejorar con el Dharma tu vida humana.

La vida de monje, el camino de la fe, consiste en poner a las personas al servicio del Buda.

Dogen Zenji no se preocupa en lo más mínimo por la cuestión de qué sea útil. Él dijo: “¡Sé lo más pobre posible, huye del éxito!”
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(1) Fueoka Roshi fue uno de los maestros zen que más influyó en Kodo Sawaki. Había estudiado durante años con Nishiari Bokuzan Zenji, un gran maestro de la Era Meiji (1868 - 1912), y cuanto más tiempo pasaban juntos, más le atraía a Sawaki su carácter franco y directo. Las charlas de Fueoka Roshi sobre el Gakudoyojinhu, el Eiheishingi y el Zazenyokinki, fueron la base de lapráctica de shikantaza posterior de Kodo Sawaki.


(*) Kodo Sawaki  ha sido uno de los más grandes maestros de la historia moderna del Zen japonés. Popularmente se le conocía con el nombre de "Kodo sin morada" ya que se negó siempre a vivir en un templo y prefirió recorrer el país, viajando siempre solo, enseñando zazen en las cárceles, en las fábricas, en las universidades, allí donde hubiera alguien deseoso de oír el Darma y de practicarlo. Dio clases en la Universidad Zen de Komazawa, fue educador en el segundo monasterio Soto de Japón, el famoso Sojiji. Su enseñanza podría ser resumida en dos puntos: exactitud en la práctica de zazen y estudio constante del Shobogenzo del Maestro Dogen. Murió en 1966, después de haber enseñado durante toda su vida a laicos y monjes. Su cuerpo fue entregado por deseo suyo a la Facultad de Medicina de Tokyo.

Entre sus principales discípulos destacamos a Shuyu Narita Roshi, Kosho Uchiyama Roshi, Suzuki Kakuzen Roshi y Taisen Deshimaru Roshi.

La presente obra ha sido traducida desde el alemán por el equipo de traductores de Luz Serena, dirigido por Dokushô Villalba.

martes 3 de mayo de 2011

TALLER DE COCINA ZEN


impartido por Miguel Angel Rodríguez 
del 24 al 26 de Junio 2011 
en el templo zen 
Luz Serena 

No hay nada más íntimo que el aire que respiramos y los alimentos que nos nutren. Ambos crean nuestro cuerpo. La comida aporta los nutrientes, vitaminas y minerales, y el oxígeno es el combustible que permite la conversión de estos en actividad y estructura. 

En la recitación previa a las comidas se dice: “Esta comida de tres virtudes y de seis sabores nos da un buen estado físico y espiritual para seguir en la vía de la práctica pura.” No es gratuito, todos hemos experimentado lo que es una comida pesada y que sienta mal, pero pocas veces somos capaces de identificar la comida más apropiada, la que tenga los elementos justos para favorecer y potenciar un estado de atención y presencia.

lunes 2 de mayo de 2011

El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos_25


Todos los aspectos de la realidad son satori

por Kodo Sawaki

En la Vía del Buda has de observar las cosas desde un punto de vista elevado, a fin de conservar en tu interior la paz. De ese modo serás uno con el yo cósmico, para después regresar y vivir totalmente sereno tu yo cotidiano.