martes, 18 de enero de 2011

Alimenta el alma (en vez de “alma-cenar” tanto)


Foto de Paco Martínez


Entrevista a DOKUSHÔ VILLALBA

El primer maestro zen español, Francisco Fernández Villalba, nacido en Utrera en 1956, según su DNI, es el fundador de la Comunidad Budista Soto Zen y del Templo Luz Serena, que se encuentra en plena naturaleza en un bosque cuasi mágico, en la sierra, un Shangrilá en la provincia de Valencia. Escritor prolífico, fotógrafo aficionado, conferenciante, viajero infatigable en su misión de comunicar la Vía. Nos atiende con sencillez, con cercanía y con el sentido del humor propio de su tierra de origen.

¿Qué hace un sevillano como tú en un templo como éste?

Pues la verdad es que no tengo ni idea. Pero así son las cosas de la vida. Un utrerano, hijo de jornaleros andaluces analfabetos, se va al Japón y recibe la transmisión del Dharma de mano de un maestro zen japonés, en una asamblea de viejos sabios que parecían chamanes. Pensaba ¿cómo he llegado aquí? Yo, que he recibido educación cristiana en los Salesianos. Yo mismo, no lo sé. Me asombra, pero así es la corriente de la vida.

domingo, 2 de enero de 2011

Taller de introducción a la flauta japonesa SHAKUHACHI


Impartido por Horacio Curti

Templo Zen Luz Serena
25-27 Febrero 2011


La flauta shakuhachi


Un trozo de bambú. Cortado desde su raíz, secado durante años y utilizado de forma vertical;
con 4 orificios al frente, 1 en la parte posterior y una embocadura cortada oblicuamente a la superficie del bambú, en el extremo superior: así es la flauta japonesa shakuhachi.

Conferencia - concierto sobre SHAKUHACHI, flauta zen japonesa.



Conferencia - concierto
SHAKUHACHI
flauta zen japonesa

con
Horacio Curti, maestro de shakuhachi
y
Dokushô Villalba, maestro budista zen

Miércoles 2 Febrero 2011
20 h.
en el Club Diario Levante

C/ Traginers, 7
Poligono Vara de Quart
46014 Valencia

Organiza:
Comunidad Budista Soto Zen




Programa del acto

20 h. Presentación, a cargo de Dokushô Villalba.
20.30 Introducción-demostración al shakuhachi, a cargo de Horacio Curti.
21.45 Coloquio con el público

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La glándula pineal: ¿antena humana?


Nadie sabe a ciencia cierta qué hacer con la glándula pineal. glándula. (Esta guisante en forma de cono) está situada en el techo del tercer ventrículo del cerebro, directamente detrás de la raíz de la nariz, flotando en un pequeño lago de líquido cefalorraquídeo.
Debido a que está situado en el centro del cerebro, los neurocirujanos y radiólogos han encontrado que es un buen punto de referencia muy útil para la cirugía del cerebro.

martes, 7 de diciembre de 2010

LA ILUMINACION DEL BUDA SAKIAMUNI_4


Las Tres Vigilias

Primera vigilia 

El aire se aclaró y quedó en calma. La luna llena se alzó en el cielo y brilló suavemente. El bodhisattva, inmóvil, entró en el primer nivel de meditación. La noche era extremadamente silenciosa, como si ni los insectos se atrevieran a hacer ruido. A medida que la luna continuaba ascendiendo, la compostura del bodhisattva se hacía más profunda y uno por uno dominó los niveles de meditación hasta llegar al cuarto. Su concentración era brillante y sin tacha, total y equilibrada. Seguidamente, con gran fe y confianza, renunció a la vigilia y su mente entró sin esfuerzos en una gran claridad insondable, sin contenido que la perturbara. Pero no llegó a ser prendido en ella. Con la mayor claridad y ternura volvió a controlar su mente para desatar-el nudo del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte.

LA ILUMINACION DEL BUDA SAKIAMUNI_3


Después Mara montó en su elefante de batalla y reunió a sus huestes. Había monstruos y trasgos de todas las características que chillaban y aullaban desafiando al cielo con su estrépito. Ante ese ataque furioso el bodhisattva se mantuvo inmóvil e imperturbable.

Desesperado Mara le preguntó al bodhisattva con qué derecho ocupaba aquel asiento que en verdad le pertenecía a él. Lanzó contra Gautama un torbellino de aire que ni siquiera agitó el dobladillo de la túnica del bodhisattva. Mara envió un diluvio, después cegadoras lenguas de fuego. El bodhisattva permaneció intocable y conservó su profunda compostura. Después respondió a la pregunta de Mara. Declaró que se había ganado el derecho a aquel asiento con incontables vidas en