miércoles, 22 de diciembre de 2010

La glándula pineal: ¿antena humana?


Nadie sabe a ciencia cierta qué hacer con la glándula pineal. glándula. (Esta guisante en forma de cono) está situada en el techo del tercer ventrículo del cerebro, directamente detrás de la raíz de la nariz, flotando en un pequeño lago de líquido cefalorraquídeo.
Debido a que está situado en el centro del cerebro, los neurocirujanos y radiólogos han encontrado que es un buen punto de referencia muy útil para la cirugía del cerebro.

martes, 7 de diciembre de 2010

LA ILUMINACION DEL BUDA SAKIAMUNI_4


Las Tres Vigilias

Primera vigilia 

El aire se aclaró y quedó en calma. La luna llena se alzó en el cielo y brilló suavemente. El bodhisattva, inmóvil, entró en el primer nivel de meditación. La noche era extremadamente silenciosa, como si ni los insectos se atrevieran a hacer ruido. A medida que la luna continuaba ascendiendo, la compostura del bodhisattva se hacía más profunda y uno por uno dominó los niveles de meditación hasta llegar al cuarto. Su concentración era brillante y sin tacha, total y equilibrada. Seguidamente, con gran fe y confianza, renunció a la vigilia y su mente entró sin esfuerzos en una gran claridad insondable, sin contenido que la perturbara. Pero no llegó a ser prendido en ella. Con la mayor claridad y ternura volvió a controlar su mente para desatar-el nudo del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte.

LA ILUMINACION DEL BUDA SAKIAMUNI_3


Después Mara montó en su elefante de batalla y reunió a sus huestes. Había monstruos y trasgos de todas las características que chillaban y aullaban desafiando al cielo con su estrépito. Ante ese ataque furioso el bodhisattva se mantuvo inmóvil e imperturbable.

Desesperado Mara le preguntó al bodhisattva con qué derecho ocupaba aquel asiento que en verdad le pertenecía a él. Lanzó contra Gautama un torbellino de aire que ni siquiera agitó el dobladillo de la túnica del bodhisattva. Mara envió un diluvio, después cegadoras lenguas de fuego. El bodhisattva permaneció intocable y conservó su profunda compostura. Después respondió a la pregunta de Mara. Declaró que se había ganado el derecho a aquel asiento con incontables vidas en

sábado, 4 de diciembre de 2010

LA ILUMINACION DEL BUDA SAKIAMUNI_2


Después Mara se aproximó al bodhisattva disfrazado de diosa del amor. 
Alzó su arco de flores, tensó su cuerda formada por una hilera de avispas y disparó contra el bodhisattva la flecha del deseo. 
Pero la flecha se quedó inmóvil en el aire y cayó al suelo, inofensiva.


Extraído de SAMUEL BELCHOLZ Y SHERAB CHÖDZIN KOHN. La Senda del Buda. Introducción al Budismo. Colección Documento, ed. Planeta S. A., Barcelona 1994, I.S.B.N.: 84-08-01071-9

viernes, 3 de diciembre de 2010

LA ILUMINACION DEL BUDA SAKIAMUNI_1

La rohatsu sesshin que durante estos días practican muchas comunidades zen en el mundo celebra la iluminación del Buda Sakiamuni, que en la tradición budista soto zen ha sido fijada el 8 de diciembre. Por este motivo publico una serie de entradas dedicadas a la iluminación del Buda.

Pasaron cerca de seis años de este modo. Gautama estaba próximo a morir. Pese a toda su austeridad no había tenido éxito en su deseo de elevarse por encima del ordinario estado de humano. La visión y el conocimiento supremos aún estaban fuera de su alcance. ¿Era posible que existiera otro camino para conseguir la iluminación?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

A SHUYU NARITA ROSHI, in memoria


Shuyu Narita Roshi
13 Abril 1914 - 21 Noviembre 2004
In Memoria

El Domingo 28 de Noviembre, a las 12h., tendrá lugar en el Círculo de los Ancestros del templo zen Luz Serena la ceremonia en memoria del Muy Venerable Maestro Soden Shuyu Narita Daiosho, maestro en el Dharma de Dokushô Villalba.



sábado, 13 de noviembre de 2010

lunes, 8 de noviembre de 2010

JUNTOS EN LA PAZ DEL NO MIEDO



El 8 de Noviembre, a la hora en la que el maestro Dokushô Villalba cumplía 54 años, la comunidad de residentes de Luz Serena le acompañó en un zazen silencioso mientras fuera de la sala de meditación el viento batía con fuerza. Después del zazen, Dokushô Roshi hizo nueve postraciones y todos los asistentes recitaron el sutra de la Gran Sabiduría. Después, el maestro dirigió estas palabras a los reunidos:


Muchas gracias por acompañarme en este zazen que ha tenido lugar justo a la hora de mi 54 cumpleaños y en esta ceremonia que acabamos de concluir.

Aunque la vida nos ha sido dada, en realidad no nos pertenece.
El cuerpo no nos pertenece.
La mente no nos pertenece.
Los sentimientos no nos pertenecen.
Ni siquiera los pensamiento que aparecen en nuestro campo de conciencia nos pertenecen.
No somos propietarios de nada.
Ni de los objetos cotidianos que usamos.
Ni de las personas que amamos ni tampoco de las que nos aman.
Ni nuestros hijos son nuestros, así como tampoco nuestros padres ni nuestros hermanos.
Somos viajeros en tránsito. Somos sólo usufructuarios de los bienes que la vida pone a nuestra disposición para que podamos realizar el destino que cada uno trae escrito en su corazón.
Pero el tiempo pasa rápido.
Antes de que nos estemos dando cuenta deberemos ya devolverlo todo: la vida, el cuerpo, la mente, los amigos, las propiedades, la fama, la riqueza …
La vida nos ha sido prestada y tendremos que devolverla.
Si tarde o temprano tendremos que abandonar el cuerpo, la mente, más nos vale hacerlo ahora. Mi primer maestro, ese viejo Buda orejudo llamado Taisen Deshimaru, decía que si morimos una vez ya no tendremos que morir una segunda vez. Hoy, nos hemos sentado en zazen y hemos abandonado el cuerpo y la mente, se los hemos devuelto a los Budas. Por eso, ahora, en esta ceremonia, me postro nueve veces entregando mi cuerpo-mente a los Budas y manifestando así mi gratitud hacia mis padres que me permitieron nacer, que me alimentaron y cuidaron durante tantos años. Entregar la vida entera al Buddhadharma es la mayor felicidad. No sé cuánto tiempo me quedará de vida, pero espero poder seguir respirando cada instante por las fosas nasales de los Budas y Patriarcas.
Cincuenta y cuatro años han pasado como un sueño. Como un sueño pasará el resto de la vida. Cuando me llegue el momento de partir, espero poder mirar hacia atrás y contemplar mi paso por este mundo como algo bello, como algo que ha merecido la pena vivir y espero sentirme digno de la existencia vivida.
Gracias por vuestra felicitaciones, por vuestras llamadas telefónicas, por vuestros correos y por vuestros regalos. Sobre todo gracias por el regalo de vuestra amistad amorosa.

Que juntos podamos seguir viviendo en la paz del no miedo.