3.
Cuando Yaoshan acudió por
vez primera a Shitou, le dijo:
- Conozco casi
completamente las doctrinas de los Tres Vehículos y las Doce Ramas de la
Doctrina contenida en los sutras budistas. He oído que en el Sur existe una
enseñanza que señala directamente la mente y que convierte al ser humano en
Buda, realizando la talidad. Pero aún no lo veo claro. Respetuosamente suplico
al maestro que tenga compasión de mí y me enseñe.
Shitou dijo:
- Poco importa que te lo
enseñe o no: nunca lo comprenderás. La situación es desesperada.
Yaoshan se quedó confuso.
Shitou dijo:
- Nuestros acercamientos
son diferentes. Pienso que deberías ir a visitar al maestro Mazu.
Yaoshan acudió a Mazu y le
planteó la misma pregunta.
Mazu dijo:
- Algunas veces respondo alzando
las cejas y pestañeando y otras no. Algunas veces es así y otras no. No hay
nada que se pueda hacer.
Yaoshan alcanzó un gran
despertar y se prosternó ante Mazu, quien le preguntó que por qué lo hacía y
qué era lo que había entendido.
Yaoshan dijo:
- Cuando estaba con Shitou
era como un mosquito intentando picar a un buey de hierro.
Mazu dijo:
-Si es así, entonces
guárdalo bien en ti. Pero tu maestro es Shitou.
Extraído de "Dichos y Hechos de tres maestros chan chinos". Edición de Dokushô Villalba. Colección Textos de la Tradición Zen. Miraguano Ediciones. Madrid, 2009.