Un día Daowu y Yunyan estaban caminando con Yaoshan por los alrededores del monasterio. Yaoshan señaló dos árboles con su dedo. Uno estaba sano y el otro seco.
Preguntó a Daowu:
- ¿Cuál es mejor? ¿El árbol seco o el sano?
Daowu contestó:
- El sano es el mejor.
Yaoshan dijo:
- Porque a su alrededor todo se vuelve brillante y lleno de colorido.
Entonces preguntó a Yunyan lo mismo.
Yunyan dijo:
- El árbol marchito es el mejor.
Yaoshan dijo:
- Porque a su alredor todo parece gris y marchito.
Un asistente llamado Gao apareció de repente. Yaoshan le hizo la misma pregunta.
Gao dijo:
- El árbol seco está seco y el árbol sano está sano.
Yaoshan se volvió hacia Daowu y Yunyan y les dijo:
- Los dos estabais equivocados.
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Extraído de "Dichos y Hechos de tres maestros chan chinos". Edición de Dokushô Villalba. Colección Textos de la Tradición Zen. Miraguano Ediciones. Madrid, 2009.

La comparación nos envenena, mejor que, mas bueno que, peor que, mas lindo que.....Cada ser es único, escepcionalmente único. Emilio
ResponderSuprimiragarrar?
ResponderSuprimirsoltar?
tensar el arco entre agarrar y soltar hasta que la acción parta naturalmente?
Hagámoslo un poco más enrevesado. ¿Que es mejor? ¿Los bosques que un pirómano inhumano quema y amenaza al mundo con quemar en tono despreocupado, como si no fuera con él la cosa y no tomara partido de lo que ocurre, simplemente observando con ecuanimidad o el pirómano?
ResponderSuprimirResulta curiosa dar la misma respuesta que Gao, pues ahora claramente se ve que nos lleva a una paradoja. Si damos una respuesta ecuánime adoptamos el rol del pirómano y entonces estaremos a favor de él en vez de estar a favor de los bosques dejando a la vez de ser ecuánimes, por lo tanto, no puede demostrarse si Gao estaba en lo cierto ya que Gao es ecuánimo solo si no es ecuánime.
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