Yaoshan ordenó a monje que
fuera a recolectar dinero para la comunidad.
El monje se encontró con un tal Gan quien preguntó
al monje de dónde venía.
El monje dijo:
- Estoy aquí para expandir
la enseñanza del Buda.
Gan preguntó:
- ¿Has traído alguna
medicina? [1]
El monje dijo:
- ¿De qué estás enfermo?
Gan le dio dos piezas de
plata [para que le dieta alguna medicina] y pensó para sí:
- Si en esta montaña hay
alguien realmente inteligente, estas monedas regresarán a mí y las donaré de
nuevo gustosamente.
El monje regresó para
informar a Yaoshan.
Este le preguntó por qué había regresado tan pronto.
El monje dijo:
- Alguien me preguntó sobre
la enseñanza del Buda. Puesto que le respondí adecuadamente me dio dos monedas
de plata.
Yaoshan le pidió que
repitiera las palabras exactas.
Cuando el monje hubo terminado, Yaoshan dijo:
- Devuelve el dinero. Esa
persona te ha engañado.
El monje devolvió el
dinero.
Gan dijo:
- Después de todo, en esta
comarca habita una persona realmente brillante.
Y le
entregó al monje algunas monedas de plata más.
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Extraído de "Dichos y Hechos de tres maestros chan chinos".
Edición de Dokushô Villalba.
Colección Textos de la Tradición Zen.
Miraguano Ediciones, Madrid, 2009.

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