viernes, 6 de marzo de 2009

Mañana de abril





 

















Mañana de abril

nada sé salvo tu luz

susurrando en mi piel

reverdecida.



En los murmullos de tus bosques

me olvido

y en tus noches de luna

me absorbo

hasta que el tiempo es un sueño

del que me despierto

alborozado.



Mañana de abril

apenas revoloteas de nuevo

y los corazones pueden
y los corazones pueden

lo que antes no osaron.



Vibra la sangre.

Vibra la vida.



Mañana de abril,

nada sé

salvo lo que aprendo de ti.



Dokushô Villalba


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