jueves, 5 de marzo de 2009
Luz de estrella.
Fue Carl Sagan quien acuñó la frase: "Los seres humanos somos polvo de estrella".
Casi todas las tradiciones espirituales de la Humanidad afirman que somos seres de luz, procedentes de la luz, hechos de luz. No obstante, son muchos los que piensan que estas frases son licencias poéticas, metáforas o dogmas míticos. Pocos son los que se dan cuenta de que se trata de una verdad literal, al pie de la letra.
Todas las formas de vida existentes en nuestro planeta (ya sea humana, animal, vegetal o mineral) son el resultado de la combinación de unos pocos elementos químicos fundamentales: hidrógeno, oxígeno, helio, nitrógeno, etc. Todos estos elementos fueron generados en las terribles calderas de las estrellas, enormes reactores termonucleares, y lanzados al espacio durante las diferentes explosiones que conforman la vida y la muerte de estos astros. Con el tiempo, con mucho mucho tiempo, estos elementos fueron condensándose y agrupándose hasta formar planetas. Dentro ya de nuestro planeta, estos elementos continuaron su mágica combinación hasta formar, con la ayuda de la energía luminosa y calorífica del sol, los primeros seres unicelulares. Todos los seres vivos del planeta Tierra procedemos de los primeros seres unicelulares. Por lo tanto estamos emparentados con todas las especies animales y vegetales. Tenemos los mismos ancestros comunes. Somos de la misma familia.
Actualmente ¿cuál es la principal fuente energética de los seres humanos? No es el carbón, ni el petróleo, ni la electricidad. Es el sol. ¿Qué es el sol? Una estrella, la estrella de nuestro sistema planetario.
Somos polvo de estrella.
Dokushô Villalba
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